La familia Rodero Villa, al frente de las bodegas Pago de los Capellanes y O Luar do Sil, ha recuperado el vino dulce ancestral de Valdeorras: el tostado. Al borde de la desaparición, a causa principalmente de su compleja elaboración y su escasísimo rendimiento, este evocador estilo vuelve al presente bajo el nombre O Luar do Sil Tostado de Seadur. Revive así un tesoro vitivinícola que suma placer y celebración, naturaleza y tradición. Magia, gota a gota.

El renacer de un mito

O Luar do Sil Tostado de Seadur

“Hace unos años, en Valdeorras, descubrimos una tradición vinícola ancestral. Antiguamente, en las covas de granito del pueblo de Seadur, donde está nuestra bodega O Luar do Sil, las generaciones precedentes solían colgar de las vigas, mediante cordeles, los mejores racimos, escogidos minuciosamente. Durante semanas las uvas se iban secando en el fresco ambiente. En el invierno, cuando los racimos ya habían concentrado su azúcar pasificándose, los descolgaban y los prensaban. El mosto fermentaba en viejas cubas dando lugar al ‘tostado’, un vino deliciosamente dulce que las familias sacaba a la mesa en las ocasiones más especiales. A mis padres y a mí, la historia nos encantó. Y enseguida surgió en nosotros una ilusión, un nuevo proyecto de recuperar una tradición a través de vino fundado en una suma única de historia, viña y cultura».

Las palabras de Estefanía Rodero Villa resumen la apasionada vocación de la familia Rodero Villa por recuperar esta antigua joya líquida bajo una nueva marca, el primer vino que lleva la nueva tirilla de Tostado de la Denominación de Origen Valdeorras.

Inspirado en la historia y la cultura del vino de Valdeorras

O Luar do Sil Tostado de Seadur reaviva una cultura muy antigua, se inspira y es directo heredero de los vinos dulces tradicionales de Valdeorras, que la población local ha llamado ‘tostado’ desde antiguo. Su importancia histórica es capital para entender la cultura del vino en esta zona. Al mismo tiempo, el vino Tostado representa una expresión inédita de su paisaje de origen, suma única de condiciones naturales y experiencia humana. El dulzor rememora la elaboración delicada dirigida a un consumo familiar en las ocasiones señaladas. Por otro lado, la frescura que aporta la marcada acidez establece un hilo directo con el contexto climático y geológico de su comarca de origen.

O Luar do Sil Tostado de Seadur, En lo más dulce, una increíble frescura

La elaboración de O Luar do Sil Tostado de Seadur empieza con una selección minuciosa de las pequeñas parcelas de origen. Es preciso escoger ubicaciones con microclimas soleados y secos, rincones de especial sanidad vegetal.

En la vendimia se escogen los racimos bien maduros y sueltos, y se llevan a bodega en cajas de 15 Kg. Se cuelgan uno a uno del pedúnculo con un cordel, dentro de un espacio seco, ventilado y protegido. Los racimos permanecen colgados hasta el mes de enero siguiente a la vendimia, pasificándose naturalmente de forma muy lenta, concentrándose los azúcares y aromas de la uva, alcanzando un exiguo rendimiento de 35 litros por 100 kg de uva fresca. El mosto fermenta muy lentamente con levaduras autóctonas en barricas usadas de roble francés. La fermentación se detiene de forma espontánea y el vino queda con un importante contenido de azúcares residuales. Permanece con sus lías en las mismas barricas durante 12 meses antes de su embotellado.

La añada 2021

En esta primera añada de O Luar do Sil Tostado de Seadur 2021, el rendimiento en términos de mosto fue muy bajo. En consecuencia, la producción del vino resultó muy limitada: se emplearon 2.000 Kg de uva, y se embotellaron 463 botellas de 500 ml.


El vino presenta un color ámbar con tonos yodados. Aromas intensos de frutas blancas compotadas (manzana y pera) y frutos secos carnosos (higo y membrillo). Recuerdos amielados, corteza de naranja confitada. Boca voluminosa, balsámica, con un perfecto equilibrio azúcar/acidez. Largo recorrido y postgusto de gran riqueza. En suma, un vino escaso y especial, hecho, como antaño, para el capricho y la celebración.